| ENTREVISTA CON EL DOCTOR EUSEBIO SALA
PLANELL
Una terapia útil con toda evidencia
y, además económica, que no es comprensible
que no tenga una mayor divulgación
El ozono, ése gran desconocido, potente
antivírico, útil cicatrizante, definitivo antiálgico
y antiinflamatorio
- M. D. Muntané -
Está comprobado científicamente
con estudios de pacientes realizados a doble ciego (en comparación
directa con otros pacientes tratados con terapias distintas)
que el ozono tiene propiedades bactericidas superiores a cualquier
otro tratamiento, también antivirales y antimicóticas
y que aumenta la producción de citoquinas (proteínas
que modulan el sistema inmunitario).Todo ello revela al ozono
como una terapia de evidente trascendencia tanto en infecciones
como en hepatitis y hasta como coadyuvante en terapias oncológicas,
con lo que no se comprende por qué no está más
divulgada.
Muchos de nuestros lectores recordarán
la imagen de Mikel Jackson con su careta de medio rostro con
la que se enfrenta a los baños de multitud en razón
de no respirar directamente el aire viciado de los demás
o que éste penetre en su organismo sin ser filtrado.
De ahí a admitir que el uso del ozono en él
es habitual, hasta resulta lógico. Pero, luego hemos
sabido que también lo utiliza Fidel Castro y muchos
otros mandatarios, artistas y personas célebres de
mediana edad o entrados en años, con el fin de conservar
su juventud o retardar su envejecimiento.
El doctor Eusebio Sala-Planell viene utilizando el ozono en
sus terapias desde la década de los ochenta y sus primeras
experiencias ascienden a los setenta. Estas primeras experiencias
con el ozono las realizó en el Departamento de Angiología
y Cirugía Vascular del Hospital de San Pablo de Barcelona
donde ostentó la jefatura del Servicio que conserva
de forma honorífica. En la actualidad, ejerce su especialidad
en la Fundación Sala-Planell de la Clínica Sagrada
Familia de Barcelona, donde prosigue sus investigaciones en
terapias con ozono. Recientemente, ha vuelto de una estancia
en Cuba para estar en contacto con investigadores en este
tipo de terapias; ya que, en este país, tienen una
larga experiencia en su aplicación en diversos campos.
“Cuando llevas años con el espíritu
dolido por haber tenido que amputar miembros por trastornos
circulatorios: recortar talones y dedos de los pies por úlceras
crónicas en pacientes diabéticos, y, de repente,
accedes a un tratamiento que puede evitar parte de estos males,
tu apasionamiento hacia esta terapia es definitivo”.
Así justifica Eusebio Sala-Planell su devoción
hacia el ozono que le lleva a utilizarlo en varias patologías
en las que se ha revelado eficaz.
El eminente angiólogo barcelonés ha colaborado
con el CSIC en un estudio multicéntrico realizado conjuntamente
con la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma
de Barcelona.
El tratamiento con ozono en cantidades de 1mg/Kg administrado
diariamente durante diez días ha mostrado un efecto
protector en la lesión isquémica inducida en
ratas de laboratorio a las que se les había interrumpido
el flujo sanguíneo a nivel de la arteria hepática
y la vena porta. La terapia con ozono puso de manifiesto su
efecto benefactor a través de una disminución
manifiesta de los niveles de transaminasas que no descendió
en otras ratas a las que se les había practicado la
misma lesión y que fueron tratadas con otras terapias.
Asimismo, los resultados de los estudios bioquímicos
e histopatológicos corroboraron que la lesión
era menor en las ratas ozonizadas.
El efecto benefactor del ozono parece estar asociado con la
preservación de los mecanismos antioxidantes endógenos
(superóxido dismutasa y glutation peroxidasa), responsables
de un menor estrés oxidativo. Ello conduce a la conclusión
de que posiblemente el ozono actúe en la disminución
de los radicales libres de oxígeno que son los responsables
de la lesión del tejido durante la reperfusión.
Por otra parte, los mecanismos por los que se cree actúa
el ozono en sus efectos bioquímicos se relacionan con
el bloqueo del sistema enzimático xantina/xantina oxidasa,
responsable de la regeneración de los radicales libres
de oxígeno.
“A finales de la década de los
setenta, tratamos setenta pacientes del Servicio de Cirugía
Vascular del Hospital de San Pablo, afectos de diversas lesiones
isquémicas de las extremidades, sometiéndolos
a oxigenación en la cámara hiperbárica
de la Unidad Terapéutica del Hospital de la Cruz Roja.
Los resultados fueron positivos. Estimulado por ello y pensando
que con la mezcla ozono-oxígeno podríamos mejorar
los resultados y ampliar sus indicaciones, me trasladé
a Alemania para visitar centros asistenciales que lo utilizaban
para adquirir los conocimientos necesarios y los aparatos
precisos para iniciar este tipo de tratamientos. El primer
caso que tratamos fue el de una paciente diabética
con gangrena de talón infectada e ingresada en el Hospital
hacía un mes sin mejorar con las terapias clásicas.
Con lo cual, se había decidido la amputación
a mi regreso de Alemania. Con la paciente en el quirófano
ya para la amputación y de acuerdo con su hijo político
(conocido oftalmólogo de Barcelona), decidimos iniciar
como último recurso conservador, el tratarla con ozono-oxígeno
por vía hemática y transcutánea. Con
lo cual, la mujer salvó su pierna. Después de
esto, uno se hace muchas preguntas”.
El uso médico del ozono es antiguo.
Su historia se remonta a la Primera Guerra Mundial. El médico
berlinés Wolf lo empezó a aplicar en heridas
sépticas de guerra (abcesos) y observó una mejor
cicatrización en las tratadas con ozono, consiguiendo
una rápida desinfección. Posteriormente, Payr
presentó sus trabajos sobre los efectos cicatrizantes
del ozono en el Congreso de la Sociedad de Cirugía
de Berlín en 1935. Y Auborg incluyó la ozonoterapia
por medio de insuflaciones rectales (a través del ano),
para el tratamiento de infecciones vesicales y en patología
intestinal. Fue este autor quien descubrió el aumento
del potencial oxidativo de la sangre, lo cual fue corroborado
por los doctores Wening y Albergs, posteriormente.
Así llegamos a los años 50, cuando Haüsler
inventó un aparato que permitía la dosificación
del gas, lo cual fue de gran importancia.
En 1972 se funda la Sociedad Médica
Germana de Ozonoterapia que empieza a ser muy activa. Es a
finales de los setenta cuando nuestro interlocutor se desplaza
a Alemania y descubre las posibilidades de esta terapia.
“Cuba es un país que no tiene
los mismos recursos que nosotros - apunta el angiólogo
catalán – pero con muchos aspectos positivos
a tener en cuenta. La gente es amable, abierta, alegre y con
alto nivel educativo y cultural. Hay un gran interés
en la investigación y la Medicina allí avanza,
en particular en las Medicinas Alternativas como la ozonoterapia,
quizás porque son más económicas que
la medicina occidental para conseguir los mismos objetivos.
En cambio, aquí son éstas las que miramos con
menosprecio, a parte de las dificultades que tenemos para
encontrar soporte económico para su investigación”.
Eusebio Sala-Planell, a pesar de su formación ortodoxa
como médico cirujano especialista en Angiología
y Cirugía Vascular, siempre ha sido un profesional
abierto a todas las tendencias y muy receptivo con las nuevas
aportaciones de las medicinas alternativas.
“Es que yo no puedo desvincular la Medicina de mis experiencias
personales. Cuando uno ha tenido el codo de tenista que me
impedía sostener un vaso de agua, he estado sometido
sin éxito a tratamientos de medicina física
e infiltraciones y luego, cinco sesiones de acupuntura, me
han permitido volver a jugar, eso es algo que no me lo han
contado, yo lo he vivido. Si has tenido una paciente con herpes
zóster agudo con lesiones cutáneas y dolor y
una sesión de ozonoterapia hemática la ha hecho
mejorar en 24 horas de forma espectacular... O cuando dos
amigos con hepatitis aguda, con ozonoterapia se normalizaron
sus constantes bioquímicas en 8 o 10 días, lo
lógico es pensar que algo extraordinario se ha hecho;
ya que ninguno de los tres casos se trataba de ninguna somatización
de problemática psicológica. Había una
analítica reveladora. Así que no voy a cerrarme
ni aún a aquello que no entiendo”.
Pero, desgraciadamente, no abundan los Eusebios
Sala-Planell. Porque la sociedad médica occidental,
por ahora, por lo general, y de forma oficial, se desentiende
de la ozonoterapia como tratamiento curativo, - a pesar de
que se la utilice comercialmente en Medicina Estética
-, como lo hace con muchas otras terapia alternativas. Y añade
nuestro interlocutor:
“Creo necesario decir todo esto porque
la sociedad médica, hoy en día, se cierra demasiado
a una serie de terapias alternativas que son muy útiles,
ya sea como coadyuvante de la nuestra o como terapia principal.
La ozonoterapia es una de ellas”.
- ¿En qué otras dolencias se
ha evidenciado la utilidad de la ozonoterapia?, preguntamos.
- En primer lugar, por mi especialidad, en Angiología
y Cirugía Vascular, me ha interesado el ozono por su
modo de acción que facilita la liberación de
oxígeno a nivel tisular en especial en los territorios
isquémicos, es decir, deficientemente irrigados. Su
capacidad bactericida, viricida y estimuladora de las defensas
en la infección de los territorios vasculares isquémicos
en especial en diabéticos, se ha evidenciado. Además,
me ha sido de gran utilidad en la mejoría de la función
cerebral en la arterioesclerosis cerebral isquémica
senil. También en infecciones ulcerosas, dermatitis
mixtas, linfangitis, osteitis, sepsis y neuropatías
diabéticas. La ozonoterapia no es una panacea. Pero,
actualmente, puede estar indicada en cinco áreas patológicas
concretas: infecciones, disminución de las defensas,
situación de isquemia, enfermedades neurodegenerativas
y afecciones articulares agudas o crónicas incluyendo
hernias discales. Es razonable y éticamente correcto
utilizar la ozonoterapia cuando los tratamientos ortodoxos
fallan o cuando estudios documentados demuestran que la ozonoterapia
es mejor. Actualmente, los médicos tenemos grandes
dificultades para tratar correctamente procesos infecciosos
debido a la gran cantidad de bacterias resistentes a los antobióticos.
Y los cultivos que pedimos a los laboratorios tardan en sus
dictámenes varios días. Esto hace del ozono
una terapia de elección por la capacidad bactericida
del ozono, tanto en su aplicación hemática o
con agua ozonizada, aceite ozonizado, utilizado por tratamiento
subcutáneo o por infiltración en cavidades (rectal,
vaginal: en vulvovaginitis por cándidas, ...) o por
tratamiento a través de bolsa, para osteomielitis crónica,
fístulas, sinusitis, infección crónica
de oído medio, úlceras tróficas, pie
diabético, peritonitis, abcesos, forunculosis... “
“En el herpes zóster y en la
hepatitis aguda B y C como he mencionado antes, tengo una
corta experiencia con el tratamiento con ozono, pero espectacularmente
positiva. En mi reciente visita a Cuba al Centro de Investigación
del Ozono, pude comprobar un estudio analítico y controles
de 80 casos de hepatitis aguda, de los que 40 fueron tratados
sólo con terapia convencional y los otros 40 con ozonoterapia
más la terapia convencional. Todos fueron ingresados
diez días en el Hospital. Los 40 pacientes ozonizados
remitieron los síntomas y la bioquímica alterada
en 10 días y los otros 40 se demoró su curación
hasta 4 meses. Es decir, que la ozonoterpia permite una rápida
incorporación a la vida laboral y social. También
constituye una alternativa en hepatitis crónica. Y
no es una novedad que el ozono inhiba el crecimiento “in
vitro” de las células cancerosas, pero permanece
la duda de si puede tener efecto directo “in vivo”.
Cabe una posibilidad: si el ozono es capaz de equilibrar el
sistema oxidativo acelerado de las células cancerosas
mejorando las defensas en pacientes de edad avanzada con neoplasias
de lenta evolución. Se han demostrado efectos de alto
valor en el tratamiento de la artrosis, artritis y osteomielitis
crónica y sepsis de los miembros. La progresiva elevación
del promedio de vida se acompaña de un aumento de afecciones
degenerativas neurológicas cerebrales, secundarias
al proceso oxidativo como puede ser la enfermedad de Parkinson,
la demencia senil, la disfunción del nervio óptico,
el glaucoma de ángulo abierto, la hipoacusia neurosensorial
y las maculopatías. Las investigaciones clínicas
del Centro de Investigaciones del Ozono de La Habana, con
estudios a doble ciego sobre 60 pacientes con demencia senil:
tratados 30 de ellos con ozono y otros 30 con oxígeno
solamente, demostraron que mejoraron los tres parámetros
valorados de 83 al 90% en el grupo tratado con ozono. Con
el uso de ozono en disfunciones del nervio óptico,
glaucoma de ángulo abierto, cocleo vestibular síndrome
y en isquemias cerebrovasculares se obtuvieron mejorías
del 50 al 100%. También hay patente mejoría
con el tratamiento de ozono en retinopatía macular
degenerativa y en retinopatía pigmentaria en experiencias
realizadas por el Centro de Investihgación del Ozono
de La Habana y corroboradas por las investigaciones del Hospital
Universitario de Siena (Italia), donde en trabajos realizados
por el Departamento de Oftalmología y el Instituto
de Fisiología de esta Universidad obtuvieron la mejoría
funcional en 2/3 de los pacientes.
También se está utilizando el ozono como tratamiento
coadyuvante de la celulitis, basándose en la capacidad
del ozono de agredir la cadena de ácidos grasos insaturados
transformando las moléculas grasas de lipófilas
a hidrófilas”.
- Si es una terapia conocida desde hace años y se ha
revelado tan útil en muchas enfermedades, siendo que,
además, es una terapia razonablemente económica
– ya que nos dice que por ello es tan utilizada en Cuba
-, entonces ¿por qué no está mucho más
divulgada? ¿Será por sus efectos secundarios?
- Desde luego que no. Lo máximo que puede producir
el ozono es un mareo semejante al que produce el mal de altura
y que desaparece en pocos minutos después del tratamiento.
Y no se han demostrado efectos perniciosos a más largo
plazo. Yo, francamente, creo que hay muchos intereses creados
alrededor de nuestras terapias occidentales. Aunque también
es cierto que es preciso seguir investigando al respecto y
crear líneas concretas de experimentación para
demostrar cómo actúa el ozono en mayor profundidad;
porque, en parte, ya lo conocemos. Pero lo más importante
es ser receptivo y no cerrarse a nuevos tratamientos y nuevas
tecnologías.
Recuadro 2:
Efectos de la ozonoterapia
. Aumento de la oxigenación sanguínea
. Acción bactericida, fungicida y viricida
. Disminución de la agregación plaquetaria
. Antiálgico
. Antinflamatorio
. Estimulante del sistema retículo-endotelial
Recuadro 3:
Mecanismos de acción de la ozonoterapia
La administración de ozono-oxígeno interviene
directamente en los procesos metabólicos. El ozono
se añade a las cadenas dobles de ácidos grasos
instaurados de la pared fosfolípida de la membrana
eritrocítica, lo cual conduce a la formación
de peroxidasa, la cual tiene un importante papel en el metabolismo
a través de los sistemas redox, NADH/NAD, y GSH/GSSG.
La reacción de la peroxidasa con el glutation incrementa
la producción de 2.3DPG (difosfoglicérido) e
hidrogeniones facilitando la liberación de oxígeno
a partir de la oxihemoglobina, principalmente en territorios
isquémicos.
La acción bactericida, fungicida y viricida se da por
la capacidad aseptizante del ozono. (El lector conoce que
se utiliza para desinfección de piscinas, tratamiento
de esta agua y de aguas residuales: potabilización).
Pero, la acción viricida se establece a nivel del ciclo
reproductivo del virus interfiriendo su paso a nivel intracelular
debido al poder oxidante del ozono.
El ozono puede aplicarse por vía rectal (insuflación),
por vía vaginal (insuflación) con pomada de
aceite de ozono (mezcla de aceite de oliva y ozono), con agua
de ozono (para tratar inflamaciones bucales rebeldes), en
una bolsa de plástico o campana de vacío o cámara
especial (la parte enferme recibe un baño gaseoso de
ozono). Por vía hemática (se saca sangre del
enfermo, se ozoniza y se vuelve a inyectar: autohemoterapia).
Por inyección intrarticular, por inyección intramuscular,
por vía subcutánea.
Recuadro 4:
Indicaciones terapéuticas del ozono
Ya hemos apuntado las propiedades antivíricas, antiinfecciosas,
antimicóticas, antibacterianas y antiinflamatorias
del ozono, por lo que es útil en heridas y úlceras
y en todos los procesos con este carácter. Además,
en: quemaduras y abcesos (procesos de cicatrización).
En particular en úlceras infectadas, de evolución
tórpida o de difícil cicatrización (pie
diabético o úlceras en diabéticos). Patologías
de origen vírico: hepatitis o herpes. También
como activador general del sistema inmunitario. Investigaciones
más recientes, lo han encontrado útil en el
tratamiento del glaucoma y de las maculopatías oftalmológicas,
así como resolutorio en hernias discales e inflamaciones
articulares en Ortopedia y Reumatología. Como coadyuvante
en tratamientos oncológicos, en particular en personas
de avanzada edad. También en celulitis y en el estrés.
En osteoporosis. En Ginecología: vulvovaginitis y vaginitis
de origen micótico o bacteriano. En Geriatría,
para aumentar la calidad de vida y para una mejor oxigenación
cerebral en síntomas como pérdida de memoria,
dificultad circulatoria en piernas, cansancio, etc.
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